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Joventuts Carlistes del País Valencià

El Sistema está falseado desde el origen, y es el sistema el que debe cambiarse.

El Sistema está falseado desde el origen, y es el sistema el que debe cambiarse.

Sobre la democracia, la financiacion de los Partidos, la igualdad de oportunidades y la recreacion de la convivencia desde la autodeterminación.

Nos vienen hablando de democracia sin parar, como queriendo convencernos de ello a base de repetírnoslo, cuando todos sabemos que lo que estamos haciendo desde 1978, con todas las pseudo razones que se quieran (salir de la dictadura, evitar la ruptura, la retaliación, el desorden y la violencia), es dar cumplimiento a los designios del dictador, en el marco que el dejo establecido. La legalización de partidos, a pesar de lo que afirma el Sr. Carrillo, fue como fue, y desde luego en la del Partido Carlista no se dio la igualdad de oportunidades de que se presume, ya que se retrasó hasta pasadas las primeras elecciones. La financiación de los Partidos en el poder, de la mayoría, no solo del PSOE, esta una vez mas en boca de todos, ahora con el asunto Caixa/ “Montilla”, y hasta los mas tontos ya vamos dándonos cuenta de donde salen los miles de millones que gastan esas entidades, y quienes los pagamos, pero si cupiera alguna duda, no falta quien con plena autoridad, desde los mas serios lugares nos orienta: (3% TRES POR CIENTO).

Entidades estas, los Partidos políticos, que debieran estar al servicio de la sociedad y financiadas por sus afiliados, y no suponer como ahora, una costosísima carga para ella, actuando el tesoro público en ese caso, solo para igualar los medios imprescindibles de los que todos por igual deban disponer según la Ley que establezcan los ciudadanos y no esos mismos Partidos políticos al estilo Juan Palomo, yo me lo guiso yo me lo como.

Y si realmente quisiéramos respetar la voluntad del Pueblo como corresponde a una verdadera democracia, tendríamos que volver a empezar desde cero, con planteamientos claros, realistas y de verdadera igualdad de oportunidades para todos, desde abajo hacia arriba y sin ninguna imposición de principio, ni en la forma del Estado ni en la persona que ha de encarnarlo o no, pues se supone que ya somos mayorcitos como para poder decidir lo que nos interesa sin que ningún espadón iluminado tenga que seguir interpretando lo que nos conviene.

P.V.S. y F.V.M., militantes del Partido Carlista

 

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Tres ilustres excarlistas de la intelectualidad valenciana


"En el curso 1943-1944 dos universitarios de la Facultad de Derecho, conocidos entonces públicamente como Juan Fuster y Fermín Cortès, escribieron en las paredes de la Universidad Literaria el lema carlista y valencianista". ("Zonas de libertad", Sergio Rodriguez Tejada, V. 2009)

Joan Fuster dejaría de ser carlista, y ello precisamente por el arcaísmo reaccionario del carlismo en general y del valenciano en particular en aquella época. Sus comentarios respecto a quienes dirigían el carlismo en el País, no permitían duda alguna respecto a lo que pensaba de los mismos. Pero su desprecio e indignación alcanzaría su cenit en ocasión de la muerte de su padre, emblemático dirigente carlista de Sueca y de la Ribera Baixa, respetado por todas las fuerzas políticas. En tan dolorosa situación, nadie del partido valenciano acudió a su entierro, y la razón no pudo ser más miserable: era el padre del catalanista y “rojo” Joan Fuster. Ello motivaría un ácido artículo de Fuster en "La Vanguardia" de Barcelona.


No obstante, el mejor ensayista de las letras catalanas, mantuvo siempre un profundo respeto hacia el Carlismo, y se sintió muy interesado por la depuración ideológica del Partido Carlista.

Al igual que el profesor LLuis Aracil, en la universidad miembro de Agrupación de los estudiantes carlistas, que ya apartado del partido por idénticas razones de disparidad ideológica envió una carta de felicitación cuando se publicó una "Guía Política del Carlismo" en la revista navarra "Montejurra".

También, otro intelectual y figura destacada de oposición antifranquista del País Valencià, Vicent Ventura, en una entrevista (
21-IX-95) reconocía que su adscripción política original había sido el Carlismo.

En los tres se produciría el desistimiento en la militancia a causa de la realidad "tradicionalista" que les toco vivir en sus años de primera militancia juvenil, realidad puramente arcaizante y folclorista.  Nada o poco que ver con el Carlismo intrahistórico de la lucha popular contra el liberalismo caciquil y el centralismo nacionalista español.  

 

Carlismo y represión “franquista”. Tres estudios sobre la guerra civil y la posguerra

Carlismo y represión “franquista”. Tres estudios sobre la guerra civil y la posguerra

La Librería de Cazarabet
http://www.cazarabet.com/lalibreria


197 páginas

15 x 21 cm

20 euros


Los tres textos que presentamos en este libro, dos de Manuel Martorell Pérez y uno de Josep Miralles Climent, corresponden a sendas investigaciones recientes de los autores. El primero es un trabajo publicado recientemente en la revista de Historia “Príncipe de Viana” número 244, de Mayo-Agosto de 2008, titulado “Navarra 1937-1939: el fiasco de la Unificación”. Los otros dos son comunicaciones que los autores expusieron en sendos congresos de Historia relacionados, uno de ellos con la guerra civil y el otro con la represión franquista. El primero, el de Manuel Martorell, se presentó en el Congreso internacional “La Guerra Civil Española, 1936-1939” realizado en Madrid, los días 27, 28 y 29 de noviembre de 2006, con el título “La represión de boina roja”. El trabajo de Josep Miralles fue presentado en el “1ª Trobada d’Investigadors. La repressió franquista. Comissió de la veritat.”, celebrada los días 9 i 10 de mayo de 2008 en el espacio “Octubre Centre de Cultura Contemporània” de Valencia. Su título aquí es: “Carlismo y represión durante el primer franquismo en las comarcas de Castelló de la Plana”. Son trabajos, en cierta forma, complementarios sobre la represión en relación con el carlismo.

   “Navarra 1937-1939: el fiasco de la Unificación” tiene como misión contextualizar la posición del carlismo ante la creación del nuevo partido de FET y de las JONS, explicando como los máximos dirigentes y buena parte de sus bases no lo aceptaron, a pesar del apoyo que a este proyecto político dio la autodenominada Junta Central Carlista de Guerra de Navarra. Los primeros, quienes no aceptaron la Unificación, continuaron defendiendo sus señas de identidad, por lo que sufrieron, incluso en territorio navarro, persecución por parte de la Falange, mientras los requetés seguían combatiendo en los frentes. El autor expone multitud de casos documentados de este tipo de represión.

   “La represión de boina roja” aborda la violencia que ejercieron algunos requetés de retaguardia en las zonas donde triunfó la rebelión de 1936 contra la II República, y más concretamente en Navarra, una comunidad donde el carlismo gozaba de gran predicamento. Se trata de un estudio crítico de estos acontecimientos, aclarando cuál fue el grado de implicación de esta milicia carlista, con todos los matices necesarios, para colocarlo en el lugar que le corresponde sobre el hecho represivo contra las fuerzas izquierdistas. Fue una represión “explosiva” –mandada frenar de inmediato por la jefatura regional carlista- que se ejerció básicamente en los primeros momentos de la rebelión, en julio de 1936.

   “Carlismo y represión durante el primer franquismo en las comarcas de Castelló de la Plana” se circunscribe a una zona de España, concretamente las comarcas castellonenses. En él se sacan a la luz documentos inéditos que muestran las vicisitudes por las que pasaron algunos carlistas castellonenses durante la posguerra. Una parte de los documentos son declaraciones de carlistas en favor de milicianos procesados en consejos de guerra sumarísimos; los otros se refieren a unos casos de represión que el régimen franquista ejerció en la inmediata posguerra contra carlistas castellonenses.

   Hubo otra represión sangrienta contra los carlistas en la retaguardia republicana durante la guerra, y es que, los carlistas, víctimas en una zona, y victimarios en otra, acabaron, tras la guerra, siendo vencidos en el campo de los vencedores. El balance final fue el de ser víctimas de la represión por partida doble: primero en la retaguardia republicana y después, también, durante el franquismo, desde el mismo momento de la creación por Franco del partido único, a partir de abril de 1937.

   Sin embargo en los trabajos aquí publicados se hace mención únicamente a dos tipos de represión: primero la ejercida por los boinas rojas sublevados en los primeros momentos de la guerra, cuando Franco era uno más –indeciso hasta el último momento- de los militares sublevados, y en segundo lugar a la ejercida por el franquismo y el partido único creado por Franco –cuando ya se había hecho con todo el poder- contra los carlistas. Hemos obviado, por tanto, la represión en la retaguardia republicana de la que sabemos fue la más importante que sufrió el colectivo carlista. Es por eso que hemos titulado este libro Carlismo y represión “franquista”. Tres estudios sobre la guerra civil y la posguerra, porque en él no se aborda la mencionada represión a manos de grupos que lucharon en el bando republicano en las zonas fieles a la República y que fue, en parte, una respuesta a la implicación carlista en el alzamiento, pero también a su condición de católicos. Si en el título del libro se ha entrecomillado el concepto “franquista” es porque, como muy bien dice Martorell, “no se puede hablar de franquismo antes de octubre de 1936”.

   Somos conscientes que hubiera sido de gran interés incluir aquí un estudio sobre la represión en la retaguardia republicana porque en un mismo libro se hubieran tratado los tres aspectos relacionados con el carlismo y la represión en ambas zonas durante la guerra civil y la inmediata posguerra.

   De todos modos y en relación a la represión sufrida por la derecha –entre los que se encontraba el carlismo- en la retaguardia republicana, es justo y necesario decir que, durante los 40 años que siguieron a la guerra ya tuvieron ocasión de desquitarse, y algunos lo hicieron al amparo del régimen franquista. Pero también hay que decir que, en gran medida, Franco utilizó a las víctimas de su propio bando tanto para ganarse el apoyo de importantes sectores de la población resentida y ávida de venganza, como para justificar su propia represión contra los vencidos. Una represión que, por otra parte, no se permitió que fuera estudiada y puesta al descubierto por los historiadores; sólo se permitía hablar y escribir sobre la represión ejercida por los “rojos”. Después vino la transición democrática, en la que, al menos a nivel político, parece que se llegó a un pacto de silencio sobre las violencias y represiones practicadas en ambos bandos, aunque, no por ello los historiadores dejaron de investigar, escribir y publicar sobre el tema.

   En los últimos años, pasado con creces el medio siglo de la contienda, parece que ha aflorado el interés por recuperar la memoria, revisar la historia y escribir sobre ello. Pero, como siempre, por lo que hace a escribir la historia, hay de todo: revisionismo, revanchismo, oportunismo, moderación, radicalidad, mentiras, ocultaciones, etc. Por ello, y a modo de epílogo, Manuel Martorell se refiere en el artículo “La necesidad de un rigor histórico” a varios ejemplos significativos en los que el tema de la represión vinculada al carlismo no ha sido tratado con la seriedad que tan grave asunto requiere.

   En este libro se ha optado por la moderación, la mesura y la búsqueda de la verdad, porque la única reconciliación posible es la que se basa en la veracidad. Se han intentado descubrir verdades ocultas que desmienten o aclaran algunas cuestiones que la inercia por repetir tópicos no ha dejado ver. Quede claro, por tanto, que en este libro la ausencia de un texto sobre la represión en la retaguardia republicana que afectó al carlismo no ha sido intencionada, simplemente no se ha abordado aquí; otros autores ya lo han hecho y sobre el tema se han realizado algunos estudios de reciente publicación.

De todos modos, y para concluir sobre el espinoso tema de la represión, especialmente por lo que se refiere a asesinatos y desapariciones -que los hubo en ambos bandos-, coincidimos con el historiador Santos Juliá en que “cuando se renuncia a la creencia en la justicia de la historia, el crimen de lesa humanidad cometido por los rebeldes no legitima el régimen de terror impuesto por los revolucionarios.

   No hubo Gobierno provisional ni comisión de la verdad. Pero hubo amnistía -dos amnistías, para ser exactos- que no cerró el conocimiento del pasado: desde los años de transición, decenas de historiadores han publicado listas y listas de sacados, paseados, ejecutados, asesinados. ¿Por qué, entonces, siguen cadáveres en las fosas? Pues porque los sucesivos Gobiernos, del PSOE y del PP, no cumplieron la obligación que les corresponde. Y en lugar de urgir ese cumplimiento, un juez de instrucción pide un censo de asesinados porque quiere saber si tiene competencia para... ¿para qué, si a nadie puede perseguir por la vía penal? Y ¿por qué un censo y no todos los censos? ¿Por qué no instruir una causa penal por todos los católicos asesinados por el solo hecho de serlo?

   Un Estado democrático no puede llamar "asesinados" a las víctimas de la rebelión y "fallecidos" a las víctimas de la revolución, como hace la Junta de Andalucía para justificar una determinada política de la memoria. Un Estado democrático tiene que dar cuenta de todos los crímenes y, si puede, reparar todos los crímenes. Con eso hay que apechar.”

   Los autores de este libro, amantes de la paz y de la concordia, abogan por la investigación histórica sin cortapisas y reconocen el derecho de todos a investigar, sin revanchismo, en la línea que crean conveniente. Consideran que todos los seres humanos tienen su dignidad al margen de su pensamiento o ideología, pero son también conscientes que los perdedores de la guerra civil, entre los que se encuentran los carlistas –aunque en el bando de los vencedores- fueron quienes tuvieron menos oportunidades de reivindicar su memoria porque durante casi medio siglo sufrieron, a parte de la represión, la marginación y el silencio, cuando no la manipulación interesada por parte del régimen dictatorial del general Franco.

   Por último, queremos agradecer al catedrático José Andrés-Gallego que haya querido prologar el libro. Coincidimos con él en la apreciación que hizo, hace ya veinte años,  en su estudio sobre la Guerra Civil al decir que “…no solo propongo un distanciamiento de la historiografía revanchista y de sus antípodas, la historiografía apologética o de mera defensa, sino también de la historiografía que podríamos llamar de la conveniencia.” Y es que como él mismo dice, “la veracidad histórica no siempre coincide con la oportunidad política.”


PROLOGO DE JOSE ANDRES-GALLEGO.

INTRODUCCION GENERAL

I. NAVARRA 1937-1939: EL FIASCO DE LA UNIFICACION.

II.LA REPRESION DE BOINA ROJA.

III. EL CARLISMO Y LA REPRESION DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO EN LAS COMARCAS DE CASTELLO DE LA PLANA.

EPILOGO: LA NECESIDAD DE UN RIGOR HISTORICO.

 

En "El País". 13/10/1976

En "El País". 13/10/1976

El Frente Obrero Carlista apoya el reforzamiento de CCOO

En defensa de una central sindical única

«Sólo manteniendo los principios programáticos de CCOO, seremos capaces de construir el sindicato unitario», afirmaron ayer miembros del Frente Obrero del Partido Carlista.Esta corriente de CCOO clausuró ayer unas jornadas de estudio, que con asistencia de representantes de casi todas las regiones, venía celebrando en Madrid desde el domingo. En el documento final, elaborado tras las jornadas, defienden una central sindical única, de clase unitaria, independiente y federal.

Para llegar a esta central propugnan tres opciones. Reforzamiento de CCOO, potenciación de los movimientos de base a nivel de empresa, y fomento de la unidad de acción entre todas las organizaciones obreras.

Sobre la primera de las opciones el reforzamiento de CCOO, se mostraron partidarios de «establecer un proceso de afiliación, que abra un período constituyente hacia el congreso federal de CCOO, una vez celebrados los de las naclonalidades». Este proceso debe ser continuado por la discusión abierta de las normas del congreso federal, proponiendo que en las mismas se incluya el tema de las incompatibilidades, la representación proporcional de las corrientes existentes en CCOO y la adopción de acuerdos por mayoría cualificada.

El movimiento de base que nazca en las empresas, afirman, debe incluir a todos los trabajadores, afiliados o no a centrales sindicales, para que sea un instrumento válido de toda la clase trabajadora.

En la presentación del documento citado, hubo críticas para la corriente mayoritaria de CCOO («cuando un partido trata de instrumentalizar el sindicato, que es de todos, está rompiendo la unidad de la clase obrera») y para la minoritaria («los sindicatos de empresa no son una fórmula válida en sí mismos»). El Frente Obrero del Partido Carlista forma, junto al Movimiento Comunista, sectores del Partido Socialista Popular, militantes de la HOAC e independientes, en la llamada corriente unitaria de CCOO. Corriente que controla, según los trabajadores carlistas, del 30 al 40 por 100 de los militantes de comisiones.

Como reivindicaciones «urgentes» expusieron: amnistía laboral, pleno empleo y negativa al pacto social.

HA MORT SEBASTIÁN MOLINERO IBÁÑEZ

Per Josep Miralles Climent

 

   Militant del Partit Carlista del País Valencià, Sebastián Moliner Ibáñez havia nascut en Larraga (Navarra), però portava ja 37 anys –més de mitja vida- vivint en Castelló de la Plana on van nàixer els seus dos fills, Sebastián i Lorea. Era casat amb Rosa Maria Redín, també navarresa. Tota la família estava integrada totalment al nostre País i, fins i tot, el Sebastián parlava la nostra llengua.

   Va morir la matinada del passat 7-7-2008 (festivitat de Sant Fermí) a les 2:00 hores. Feia quasi dos anys que li havien diagnosticat un càncer galopant en diversos òrgans vitals que li auguraven pocs mesos de vida. Ell ho sabia i ens ho va comunicar amb tota naturalitat als seus amics i correligionaris. Em vaig quedar sorprès al escoltar de la seua boca la notícia de la seua malaltia sense donar-li massa importància. El vaig admirar per això. I és que Sebastián era un home fort i optimista. Tal vegada per això, i per l’ajuda dels seus fills i de Rosa María, ha pogut mantenir a ratlla molt més temps de l’anunciat la terrible malaltia que patia.

   Com que era un lletraferit, en les nostres trobades comentava les seues últimes lectures i parlàvem de tot allò diví i allò humà. Enamorat com estava de la seua Navarra natal, l’any 2000 va arribar a escriure un llibre sobre la llengua basca en la Novenera: Nobenera euskoaldeko euskara, el manuscrit del qual vaig tenir el plaer de rebre’l d’ell i de llegir-lo amb gran plaer. Un altre tema del seu interès era la història de les propietats Comunals en general i de les de Navarra en particular, que sempre relacionava amb el concepte més modern del socialisme autogestionari que ell defenia, en línia amb el Partit Carlista.

Era un home humil i senzill per fora, però fort per dins; gran conversador i agraït amb el poc o molt que li oferíem els seus amics. Per això vull dir ací que l’última vegada que ens vam veure i vam poder conversar en persona va ser fa escassament dos mesos quan, recolzat del seu bastó –fa deu anys li havien tallat una cama-, va venir a acompanyar-me en la presentació del meu últim llibre de tema carlista. Lamentablement una posterior trobada que va intentar organitzar el nostre comú amic Santiago Albiol, ja no va ser possible a causa del seu estat, encara que no imaginàvem que esta recaiguda seria la definitiva.

   Descanse en pau el bon pare, el bon espòs i el bon carlista i el bon amic que va ser Sebastián. Fins sempre.

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La ¿heróica? defensa de Castelló

La ¿heróica? defensa de Castelló

El llibre del nostre company Josep Miralles Climent: Realitat o mite? L’heroica defensa de Castelló davant de cabrera i els carlistes en 7, 8 i 9 de juliol de 1837, editat per l’Excm. Ajuntament de Castelló.

Es tracta d’un estudi crític, basat en fons dels arxius de Castelló, sobre un fet històric que va contribuir a l’elaboració d’un referent simbòlic del Castelló liberal i un dels elements constitutius de l’imaginari del republicanisme posterior.

Montejurra 2008. Comunicado.

Montejurra 2008. Comunicado.


En el 175 aniversario de su fundación en 1833, el Partido Carlista, decano de los partidos políticos vigentes, vuelve a organizar los actos de Montejurra, que rinden homenaje a todos los que defendieron sus libertades y bienes comunales frente a la imposición del liberalismo centralista. Queremos que sirva como punto de encuentro y hermandad no solo de la gran familia carlista, si no que sea el lugar donde confluyamos todos los que desde las libertades buscamos soluciones democráticas al problema de convivencia que tenemos planteado en nuestras respectivas nacionalidades. Sabida es nuestra apuesta decidida y clara por la autodeterminación como punto de partida para reformular un sistema de convivencia en el que voluntariamente puedan participar todos los Pueblos, así como nuestra preferencia por las soluciones federativas/confederales que desde el respeto mutuo garanticen la libertad a todos sus integrantes. En estos momentos en que la política ciudadana ha pasado a mejor vida brutalmente atropellada por el sistema neoliberal bipartidista, llamamos a los trabajadores y sobre todo a los jóvenes, para que juntos podamos idear nuevas formulas para reorganizarnos en unidad de lucha, exigiendo vías que desde el Socialismo y la Autogestión puedan garantizarnos el derecho a decidir y valorar de abajo hacia arriba nuestros problemas y sus posibles soluciones con nuestros propios recursos, atendiendo al interés real de nuestras Comunidades y no al de las tramas políticas o económicas que los gestionan. Los que durante estos años de vacas gordas, en vez de pensar en el país, en invertir para el futuro y en hacer una distribución social de los beneficios, se han dedicado a patrimonializar de una forma u otra los miles de millones de ayudas de la Unión Europea, obteniendo año tras año unos beneficios inconcebibles, y que son los mismos que han vendido a intereses multinacionales y por cifras astronómicas lo mejor de nuestro tejido empresarial, ahora que se acaban drásticamente las subvenciones, pretenden que seamos también los asalariados los que paguemos la crisis que se nos avecina. Es urgente recuperar una organización sindical independiente que atienda exclusivamente a los intereses de los trabajadores; es necesario volver a la movilización social y vecinal, hay que salir a la calle, no podemos dejar que nos encierren a cada cual en su casa individualizándonos y rompiendo la comunidad, la comunicación y la solidaridad social. Os esperamos, Pamplona/Iruñea, 2 de Mayo de 2008

SECRETARÍA FEDERAL DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Realitat o mite? L’heroica defensa de Castelló davant de cabrera i els carlistes

El llibre del nostre company Josep Miralles Climent: Realitat o mite? L’heroica defensa de Castelló davant de cabrera i els carlistes en 7, 8 i 9 de juliol de 1837, editat per l’Excm. Ajuntament de Castelló.

Es tracta d’un estudi crític, basat en fons dels arxius de Castelló, sobre un fet històric que va contribuir a l’elaboració d’un referent simbòlic del Castelló liberal i un dels elements constitutius de l’imaginari del republicanisme posterior.

Si teniu interès d’assistir, l’acte tindrà lloc el proper dilluns dia 5 de maig, a les 12 de migdia, a la Plaça Santa Clara en el recinte de la Fira del Llibre.

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